14 de abril de 2013

6) REVISIÓN DEL CASO DE HIPERACUSIA.

          BEGOÑA MARTÍN PALACIOS.


LA HIPERACUSIA:

Es la pérdida del rango dinámico de los oídos, los cuales se hacen más sensibles a los ruidos ambientales, y esto causa en la propia persona una saturación auditiva. Puede ir acompañado, como es mi caso, de RECLUTAMIENTO, un trastorno que produce fatiga auditiva, debido a que los sonidos entran en el cerebro de forma distorsionada y la persona no sabe que hacer con tanto estímulo auditivo. Además se asocia a que como la cabeza está cansada la comprensión del lenguaje se ve afectada y a nivel cognitivo el ritmo de pensamiento es más lento que el de las personas oyentes. Estos trastornos normalmente, se producen con una hipoacusia neurosensorial de percepción, es decir, como los sonidos graves tapan a los agudos, en este caso, yo no oígo determinados sonidos que son agudos y muy bajos en entornos ruidosos.


22 de enero 2010: me levanté con la cabeza muy cargada, y no sabía por qué, me tomé un gelocatil para poder irme a trabajar con niños de infantil y salí mucho más cansada. Ya no pude coger el coche. A las 5 de la madrugada, hora de España, de repente me desperté y tenía un dolor muy fuerte de oído izquierdo acompañado de un sonido en ese oído. Al día siguiente como seguía igual me puse calor seco a ver si se me pasaba pero no sucedió nada, me sentía desorientada e impotente al no saber lo que pasaba. Pasados unos días fui a un otorrino en Ávila, en la primera revisión me dijo que eran “acufenos” (ruidos internos que pueden ir desde pitidos, silbidos, cambios de volumen, etc) y me miró los dos oídos. Me mandó otra prueba y me comentó que veía una perforación del tímpano y había que hacer una miringoplastia(cerrar la perforación). Todo esto sucedió hasta febrero del 2010. Durante este tiempo fui a trabajar muy cansada porque la noche era horrible, ya que con el silencio los ruídos internos aumentaban. 17 de marzo del 2010: decidí darme de baja porque ya no podía más, con la intención de acudir a otro médico en Salamanca. En la audiometría salía todo normal, por lo que me mandó un Scanner pero como no se veía nada, el otorrino ya no sabía que hacer, y me mandó al neurologo (yo seguía con los acufenos). Desde ese mes empecé a perder fuerza en las manos, brazos, pies y piernas; por ello me pidió una resonancia de cuello (ahí ya me empezaban a molestar los ruidos ambientales) y apareció que tenía las cervicales C3-C4 y C5 comprimiendo a la médula espinal (mielopatía cervical) y me tenía que operar lo antes posible. 6 de mayo del 2010: me operaron. Entonces de mayo a julio los “ruidos” del oído estuvieron más estables, casi no los oía, así que pensé que era de cervicales y ya no le di importancia. Julio del 2010: los ruidos empezaron a aumentar y me fui a un centro auditivo que se llama GAES para informarme y el audio protesista me dijo que esperarámos a que me quitara el collarín. Septiembre del 2010: empecé con los dolores de cabeza que antes de la operación ya tuve porque no podía soportar ningún ruido ambiental (coches, tele, los platos, etc) y durante 1 semana estuve aislada dentro de una habitación.



Octubre del 2010: ya me había quitado totalmente el collarín y me apunté al gimnasio. En esa época empecé el 16 de octubre clases de natación, que es la única rehabilitación que me había pedido el neurologo. El caso es que yo me sentía bien en el agua porque me relajaba, al cual yo antes le tenía fobia. Es curioso pero cuando me empezaron a molestar los ruidos ambientales mi cerebro solo aceptaba el sonido del agua.Notaba que sentía molestias en los dos oídos, por tanto, fui al otorrino y me dijo que tenía una arteritis (inflamación de arterias) además de sacarme cera de los oidos y como es natural me mandó medicación. Yo me sentía con fuerzas aunque ya notaba algo raro, me molestaba la música, no disfrutaba del movimiento y sentía terribles dolores de cabeza.

A todo esto el 18 de octubre me incorporé a trabajar en Béjar (Salamanca) pensando que esto se pasaría. A las cuatro semanas me levanté un poco mareada y ya veía que los ruidos ambientales me seguían molestando y no podía soportarlo, todo ruido me asustaba. Ya me costaba mucho concentrarme y notaba que cuando había muchos estímulos no era capaz de manejarlos y además notaba que me costaba entender y comprender a la gente. Entonces me volví a dar de baja. Yo ya sospechaba de la hiperacusia pero volví al otorrino y ya me dijo que tenía RECLUTAMIENTO, similar a la hiperacusia cuya diferencia es que es un trastorno que produce fatiga auditiva. Entonces me mandó la prueba de POTENCIALES EVOCADOS, y me detectaron en el oido izquierdo una hipoacusia neurosensorial o de percepción retrococlear, es decir, que el sonido te entra de forma doble y en el oido derecho otra. La pérdida es de 15 db cada una. Esto me llamó la atención y me quedé un poco desorientada, confusa, y como cualquier persona que ha hecho Educación Especial me puse a investigar por mí misma porque el médico estaba dando largas. Descubrí la enfermedad de Meniere (mareos, vertigos, acufenos, dificultades en la audición), se lo pregunté y me dijo que sí. Ya estaba en GAES haciendo tratamiento para la hiperacusia que consistió en la colocación de unos cascos a través de los cuales se transmitia sonidos puros, parecidos al agua. Entonces estaba con vértigos y mareos con nauseas aunque intentaba hacer vida normal en la medida de las posibilidades. El otorrino creía que eran del agua y me quitó la natación durante 15 días, lo pasé muy mal. Me compré unos cascos para protección del ruido y con ellos me encontraba muy bien pero iba a la clase de natación de enero a marzo y no sabía lo que estaba pasando. Me costaba procesar la información y me sentía impotente. No hacía caso a nadie ni siquiera a mi monitor de natación. He tenido la suerte de que tiene mucha paciencia y es muy comprensivo y me ha ayudado mucho.

CÓMO ES EL DÍA A DÍA DE UNA PERSONA CON HIPERACUSIA


Después de pasar toda la etapa anterior empecé a hacer vida normal comenzando por quitarme los cascos progresivamente y noté que me costaba mucho procesar la información. Empecé en casa, pero no fue fácil. En la calle me costó más quitármelos pero gracias a que me cambié de piso, al lado del gimnasio, empecé a hacerlo en calles tranquilas. En este proceso han influido mucho los consejos de mi monitor de natación que le considero mi mejor amigo. Cuando empecé a quitármelos, y terminé la terapia noté que para mí muchos días el lenguaje oral era como desconocido y decidí ir a una logopeda con quien trabajé la estructuración del lenguaje y además estaba con una psicologa; porque este trastorno produce muchas crisis de ansiedad. Finalmente me los quité en el gimnasio, me costó un poco más porque me daban seguridad en el equilibrio, y comprobé que se podía estar sin cascos. ¡Esto era un logro! No está siendo un proceso nada fácil para mí y lo peor es que a veces te sientes incomprendida y conlleva en entornos ruidosos dificultades de comunicación con lo cual tengo que emplear estrategias como mirar a los labios de las personas para que yo pueda comprenderlas bien y debido a esta situación muchas emociones, sobre todo, negativas suelen estar presentes, sobre todo la ansiedad. Pasada esta etapa tan dura, poco a poco he ido adaptándome a la situación, aunque no está siendo nada fácil, sobre todo cuando te encuentras que tu familia te entiende muy poco y es complicado aceptar que se tiene un desarrollo normal y de pronto las capacidades cognitivas, lingüísticas y de comunicación se ven disminuídas. En septiembre del año 2011 he comenzado a trabajar de nuevo y la verdad es que ha sido duro porque he tenido que buscar otras estrategias para pensar además de ir a otro ritmo. La adaptación a los ruidos me ha costado conlleva mucha fatiga mental. Esto te produce mucha impotencia y frustración. Muchas veces tengo la sensación de que yo podría avanzar de que yo podría avanzar muchísimo más pero al cansarme tanto tengo que hacer caso a mi cuerpo y aceptar lo que tengo.mucho pero en el colegio me he sentido muy comprendida y eso me ha ayudado mucho. Al principio de curso empecé muy perdida y desorientada, era como si no hubiera trabajado nunca, pero todos mis compañeros de trabajo me ayudaron mucho y eso me ayudó muchísimo. Actualmente me canso a nivel auditivo, aunque un poco menos, lo que tengo.







Finalmente he descubierto en el deporte, sobre todo en la natación un componente terapéutico, a través del cual estoy aprendiendo a desarrollar otros sentidos como la vista y el tacto. Me ha costado mucho su aprendizaje pero gracias a la paciencia de mi monitor y mi esfuerzo he conseguido alcanzar mis objetivos porque durante todo el proceso comentado anteriormente pierdes seguridad en ti misma pero poco a poco la estoy recuperando. Comento que en el principio del trastorno yo no quería aceptar la situación y estuve a punto de encerrarme en casa y mi respuesta era negativa ante la situación pero mi monitor me animaba mucho porque me veía muy frustrada cuando iba a las clases y él mismo me hacía ver las cosas de otra manera cuando estaba con crisis de ansiedad. Mi marido también me está ayudando además de todos mis amigos.  El manejo de los ruidos ambientales ha influido mucho sobre todo en el aprendizaje a espalda, porque al no tener la vista debo apoyarme en el sentido del tacto, y todavía me sigo poniendo un poco nerviosa, pero lo estoy consiguiendo. 
Finalmente he descubierto en el deporte, sobre todo en la natación un componente terapéutico, a través del cual estoy aprendiendo a desarrollar otros sentidos como la vista y el tacto. Me ha costado mucho su aprendizaje pero gracias a la paciencia de mi monitor y mi esfuerzo he conseguido alcanzar mis objetivos porque durante todo el proceso comentado anteriormente pierdes seguridad en ti misma pero poco a poco la estoy recuperando. Comento que en el principio del trastorno yo no quería aceptar la situación y estuve a punto de encerrarme en casa y mi respuesta era negativa ante la situación pero mi monitor me animaba mucho porque me veía muy frustrada cuando iba a las clases y él mismo me hacía ver las cosas de otra manera cuando estaba con crisis de ansiedad. Mi marido también me está ayudando además de todos mis amigos.  El manejo de los ruidos ambientales ha influido mucho sobre todo en el aprendizaje a espalda, porque al no tener la vista debo apoyarme en el sentido del tacto, y todavía me sigo poniendo un poco nerviosa, pero lo estoy consiguiendo. 
Con la experiencia de estar pasando por todas las emociones que pasa una persona con discapacidad ahora mismo entiendo mucho mejor a mis alumnos y les comprendo mejor por lo que pasan, piensan y sienten. Durante el curso 2011-2012 he trabajado con alumnos hiperactivos, discapacidad intelectual, TGD (trastorno generalizado del desarrollo) y Síndrome de Asperger (trastorno que dificulta las relaciones sociales) además de discapacidad intelectual.
He aprendido mucho de ellos y también me emocionaba porque además de observar mejorías en ellos, he podido ver que yo también mejoraba en todos los aspectos. Estoy usando mucho apoyos visuales para mí.
Cuando me lo valoraron en el Centro Base (lugar donde se valoran las minusvalías) no conocían lo que era y a nivel médico está muy poco investigado.
Hoy día todavía me agobian un poco los bullicios, y no controlo las situaciones con mucha gente pero he aprendido a relajarme y concentrarme en un solo estímulo. Tampoco puedo estar cerca de los altavoces porque me retumban y me hacen daño en el hemisferio izquierdo en el área temporal del cerebro, de ahí que la comprensión se ve afectada y a veces me cuesta controlar el tiempo.



En este curso 2012- 2013 empecé a trabajar bien y con ganas pero a medida que paso el tiempo noté que los ruidos me molestaban cada vez más y que me costaba prestar atención a más de un estímulo a la vez. No entendía por qué, estuve dándolo vueltas y pensando, cavilando porque llegaba a casa tan cansada y aunque me echaba la siesta seguía igual y me costaba mucho pensar que tenía que hacer al día siguiente con los alumnos. Acabé el trimestre que en España terminó el 21 de diciembre y lo único que yo necesitaba era silencio absoluto porque además el frío me sienta muy mal ya que me afecta a la cabeza al estar cansada. Pasaron las vacaciones y no me apetecía nada ir a trabajar porque anteriormente me habían dado ataques de pánico en el colegio al ver que no  era capaz de abarcar a nivel cognitivo todo lo que antes de LA HIPERACUSIA, entonces me sentía mal, triste, y gracias a que yo seguía investigando, después de vacaciones, un día de los que me dio un ataque muy fuerte y casi me ven los niños me acordé que en una asociación SADAP (Asociación de discapacidad auditiva postlocutiva) se había hablado de la construcción de los edificios y entonces pensé, “y si son los techos”, estuve observándolos cuando acabé el colegio y ya conseguí darme cuenta que los techos son muy altos y entonces el eco y la reverberación me estaban perjudicando a mí misma y veía que los niños lo estaban notando, entonces la psicologa que en ese momento me pasó pruebas dijo que mi nivel cognitivo está disminuyendo más y que por eso me estaban dando ataques tan fuertes. Entonces desde el mes de enero estoy de baja laboral y hasta que esté en condiciones. Al darme la baja yo empecé a notar que no controlaba los estímulos visuales y estoy empezando a mezclar los sentidos. Noto sensaciones raras como cuando voy nadando y me mandan contar las brazadas que doy o los largos entonces a mí se me aparecen los números en mi mente y están escritos en los brazos. Dicen que a eso se le llama SINESTESIA pero estoy en valoración en un centro de rehabilitación NEUROLÓGICA y me han pedido pruebas para valorarlo. Y me habían dicho que es de la enfermedad de meniere con vértigos  pero tengo mis dudas porque estoy pasando una etapa un poco más ausente de lo normal y me sobrecargo mucho de forma sensorial como les pasa a muchas personas con autismo. Eso a una edad tan joven frustra porque cambia la vida, es decir, ya no puedo salir a discotecas pero tengo alternativas como es el ordenador y llevar a cabo esta investigación que es lo que me anima a seguir luchando. Espero que esto sirva de ayuda para muchos niños porque en un futuro ellos serán adultos como yo y deben enfrentarse con fuerza y con mucho ánimo.

Actualmente hace poco tiempo empecé a notar molestías en las piernas y entonces fui al neurologo para que me valorara y me diagnosticó el SÍNDROME DE LAS PIERNAS INQUIETAS que consiste en que cuando estoy en reposo noto sensaciones de hormigueo, quemazón, dolor y la necesidad de moverlas todo el tiempo, acompañándose también de hipersensibilidad táctil en algunas ocasiones. El neurologo me ha hecho todas las pruebas, desde electroencefalograma, Dats Scan, electromiografia para valorar el funcionamiento de los nervios, pero todas han salido bien, por lo que posteriormente me he decidido a  ir a la reumatologa y estoy en espera de resultados porque también noto que me duelen los músculos y cuando me esfuerzo el máximo luego acabo superagotada. Ahora lo que quiero valorar es si hay algo neurologíco o alguna otra enfermedad rara que no se haya sabido detectar. En caso de que todo saliera bien me tendría que plantear si por toda la tensión acumulada de mi familiar estuviera somatizándolo porque muchas veces no queremos aceptar la somatización como algo que nos está ocurriendo y a veces puede suceder. También me dan muchos bajones emocionales e intento controlarlos aunque a veces es difícil de controlarlos y  necesito llorar para desahogarme. Una vez que he llorado me quedo mucho mejor, es como si hubiera liberado energía. 

Por otro lado, comentar que como este trastorno auditivo o las dificultades que esto conlleva  me  aparecieron de repente después de haber tenido un desarrollo normal, al cuerpo le está costando mucho más adaptarse a aceptar el cambio en la forma de pensar y en hacer las cosas más despacio, porque a veces se piensa que oír más de lo normal está bien y se dice que es de "oído fino", pues no es así, tiene las consecuencias de que la sobrecarga de estímulos del entorno abruma y satura demasiado ya que también trabajas mucho con la vista y el tacto. Destaco que cuando un sentido se altera a lo largo del tiempo los demás sentidos también se ven afectados.

Respecto a la comprensión que tiene el entorno o la sociedad de este  trastorno desconocido pues es muy limitada. A mí por ejemplo me ha cambiado la relación familiar porque ellos piensan que los acufenos se curan, que solo molestan los ruidos ambientales y no son conscientes de las dificultades que esto conlleva y que muchas cosas que antes de la hiperacusia podía hacer ahora lo tengo que hacer más despacio o me limita hacerlo porque estoy muy cansada. Por tanto, yo en este momento, aunque a veces sea un poco triste tengo que priorizar antes mis necesidades y ver como estoy yo a nivel de salud para luego ocuparme de los demás. Por ello la etapa de la enfermedad de mi padre ha sido bastante dura porque muchas veces no podía hacerme cargo pero cuando he estado bien he intentado cuidarle el máximo posible. Por eso me quedo con lo positivo de haberle cuidado cuando yo estaba en buenas condiciones. Poco a poco lo tendrán que asumir.

Además LA NATACIÓN es mi mejor deporte porque nado a raíz de la hiperacusia, es algo que hablaré en otra entrada de forma más amplia, aquí menciono que me está sirviendo para potenciar el procesamiento y el movimiento del cuerpo donde se trabaja mucha coordinación. Me costó mucho coger y captar los movimientos porque fue como reaprender ya que tuve mucha perdida de fuerza a causa de las cervicales aunque gracias a la paciencia de mi monitor y mía, muchas veces pensando en negativo al principio, él me hizo ver que todo se podía hacer aunque fuera más despacio. Mi marido también lo entiende aunque a veces debo explicarle porque estoy cansada.



Una vez descrita la experiencia paso a comentar las ESTRATEGIAS que he ido cogiendo y que voy poniendo en práctica. En un primer momento cuando empecé a dejar de comprender el lenguaje oral me apoyé en la LECTURA LABIAL pero eso me resultaba muy agotador y entonces me puse a apoyarme en los gestos ya que cuando entraba en los bares me quedaba mirando a la persona y debido a eso el cuello se me ponía rígido. Entonces decidí que si me enteraba de algo pues me felicitaba a mí misma y si no me enteraba de las conversaciones que no pasaba nada aunque en algunas ocasiones me frustre a mí misma.
Para la mejora del procesamiento sensorial lo curioso es que no he cogido estrategias de trastornos auditivos sino que estoy empleando estrategias que utilizan las personas con autismo o síndrome de Asperger porque cuando pienso lo hago en vez de  por palabras, pues cada una de ellas intento pensar y transformarla en imágenes. Aunque este proceso es como reaprender a usar una nueva forma de pensar y de razonar, en este aspecto los niños aprenden mucho antes, en cambio a los adultos nos cuesta un poco más pero poco a poco y teniendo mucha paciencia se puede aprender  esta nueva forma de pensar. El ritmo es más despacio pero eso no importa. Lo importante es poder hacerlo.

MI OBJETIVO A LARGO PLAZO ES PODER PUBLICAR UN LIBRO PARA QUE HAYA MÁS INVESTIGACIÓN Y QUE LA SOCIEDAD TAMBIÉN SE SENSIBILICE CON ESTOS TEMAS PORQUE MUCHAS VECES O LA MAYORÍA PASAN DESAPERCIBIDOS. SI HUBIERA GENTE DISPUESTA A COLABORAR EN ESTE LIBRO ESTARÍA ENCANTADA.

Os invito a que os lo leaís y hagaís los comentarios oportunos.




Quien quiera más información puede visitar en facebook:




La #terapia #cognitivo #conductual es muy esencial para gestionar los pensamientos y controlar la tensión que producen los ruidos ambientales y además es esencial aprender relajación para controlar la tensión muscular producida por la sobrecarga de los distintos estímulos sensoriales. El #coaching apoya a cambiar las creencias y además invita a salir de la #zona de #confort para pasar a la acción. Con las #terapias estoy consiguiendo relajarme ante los ruidos ambientales, estoy aprendiendo a darme cuenta de que ruidos me molestan y además a discriminar los sonidos del ambiente. Con el #coaching, estoy cambiando la mente, que ya quiere pasar a la acción, aunque en el fondo me tengo que enfrentar a algo como el #miedo, pasando a la acción. El miedo si no lo enfrentamos paraliza, es necesario luchar y se podrá superar. Se puede hacer las cosas aunque sea más despacio.

  
A mí el coaching y las terapias psicológicas me están ayudando mucho sobre todo a cambiar los pensamientos y adaptarme después de cuatro años con hiperacusia y sin tratar el aspecto emocional aunque yo por mí cuenta lo intentaba porque no he parado de investigar lo que estaba pasando, hasta el punto de que me dí cuenta que yo sola me íba a costar entenderlo y encontré la solución y la ayuda necesaria. Gracias al Gabinete y a la Universidad de la  Felicidad que me están enseñando a cambiar y a pensar de otra manera. Cambiar no es fácil, sino que hay que pagar un precio por el que pasar y según estaba hace unos meses que estaba desorientada, ahora me dan bajones aunque poco a poco los voy gestionando y voy aprendiendo a relajarme, y a raíz de que estoy empezando a cambiar empiezo a sentir y a tomar conciencia conmigo misma. Al principio cuando vienes de una realidad que has hecho la ley del mínimo esfuerzo porque evitaba muchas situaciones de la vida cotidiana para no enfrentarme a ellas por la inseguridad que produce tener un desarrollo normal a que tus capacidades cognitivas, de procesamiento, y la alteración de los sentidos se alteren y que entonces se deben cambiar muchas cosas que hacía cuando no me molestaba el ruído.

Muchas cosas que los oyentes con audición normal pueden hacer como salidas, ir a exposiciones con mucho ruído, yo tengo que valorarlo mucho y analizarlo mucho porque me supone mucho más esfuerzo que al resto y luego las consecuencias de estar mucho más cansada solo las sufro yo. Soy consciente de que a todas las personas hace daño el ruido, aunque a unas más que a otras. 

Es necesario evitar el estrés porque estas situaciones empeoran nuestras situaciones.










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