13 de junio de 2013

14) Los cinco sentidos

                                           
                                            



Los órganos de los sentidos nos proporcionan la información del mundo que nos rodea para que podamos relacionarnos de manera segura e independiente. Todos los sentidos recogen información del ambiente (estímulo) de algún tipo. Dicha información se convierte en un impulso nervioso, se lleva al cerebro y este la traduce en la sensación significativa correspondiente. Para que pueda ser captado el estímulo (información del ambiente) por los órganos de los sentidos, las personas requieren que dicho estímulo tenga una cierta intensidad mínima, que se denomina umbral. 
El proceso de envejecimiento, trae como consecuencia, cambios en nuestros sentidos, en la capacidad de percibir los estímulos ambientales, y de comunicarnos con el mundo. El envejecimiento aumenta el umbral (nivel mínimo de estimulación), de manera que la cantidad de estímulo necesaria para darse cuenta de la sensación, se vuelve mayor. Los cambios en la parte del cuerpo relacionada con las sensaciones, son los responsables de la mayoría de los demás cambios sensoriales. 
Estos cambios pueden tener un gran impacto sobre el estilo de vida, que pueden ocasionar a las personas que lo sufren, problemas con la comunicación, el disfrute de las actividades y problemas de interacción social. Los cambios sensoriales pueden contribuir a una sensación de aislamiento.

Para seguir disfrutando a través de los sentidos de cuanto nos rodea: un aroma, un color, una mano amiga, el canto de un pájaro, el sabor agradable de una comida...es preciso cuidarlos.




Os pongo este vídeo de la vista porque en el siguiente enlace hablaré del sentido de la vista y es fundamental que tengamos unos conocimientos previos para poder entender los cambios que se producen y lo que se puede hacer para cuidar nuestros ojos.

Es necesario que cuando estemos cansados intentemos cerrar los ojos para que descansen y no forzarlos.


Os propongo la siguiente actividad: vamos a simular que de repente perdemos la vista. Para ello debemos cerrar los ojos durante media hora e intentar hacer algo sin abrirlos,  que debe ser con el tacto o apoyándonos en el oído. La actividad debe ser en un lugar donde estemos solos y nadie nos moleste. Una vez que la hayamos hecho reflexionaremos sobre lo que nos ha ocurrido al no tener el sentido de la vista y así cuando veamos a una persona con ceguera vamos a ser capaces de ponernos en el lugar de otras personas. Yo propongo esta actividad pero vosotros podéis adaptarla según las necesidades o las personas que participen en ella. También podríamos decir como nos hemos sentido a nivel emocional.  Espero que os guste esta propuesta.




66.Nacimiento de una nueva personalidad de mi sonido y presión.

¿CÓMO ES MI SONIDO JUNTO CON SU PRESIÓN? Mi sonido, es un guía y maestro,  quiere enseñarme  a manejar su sensibilidad. Le encantan ...