La mayoría de la gente sabe de un solo tipo de discapacidad auditiva - sordera. Al no escuchar sonido alguno puede ser muy difícil, pero mirando hacia el lado opuesto de la misma, al oír en exceso también puede llegar a ser tan duro. La hiperacusia se define como la intolerancia a los sonidos normales y todos los días lo que produce mucha fatiga auditiva conllevando que el ritmo de pensamiento sea disminuido y en ocasiones piensas de forma impulsiva al estar muy cansada de la sobrecarga sensorial que esto produce.
Para darle un ejemplo concreto de la hiperacusia, tomemos como ejemplo un vaso que se dejó en la parte superior de un escritorio. Para la gente común, el sonido producido por tal acto es apenas perceptible. Para alguien que sufre de hiperacusia, el sonido tal puede ser descrito como alto, incluso inquietante.
Los síntomas de la hiperacusia incluyen dolor o presión en el oído interno, acufenos o tinnitus, mareos o vértigos, puede ir acompañado a veces de reclutamiento un trastorno  que produce fatiga auditiva y dificultades para comprender el lenguaje oral ya que hay un refrán que dice: "escuchas pero no comprendes", esa es su característica, por ello el procesamiento de la información está afectado y muchas veces se tarda en responder a lo que te cuentan porque llega la información pero el tiempo que tu tardas en percibir la información, comprenderla y organizarla tarda más tiempo que el de una persona oyente normal. Cuando se acompaña de reclutamiento lo más habitual es que vaya asociado a una pérdida auditiva neurosensorial o de percepción. En mi caso como todavía no lo controlo esas dificultades de procesamiento pues a veces me quedo pensando lo que tengo que decir y hay personas que se cansan de esperar.  Debido al ruido añadido que oyen, las personas con esta enfermedad pueden tener dificultades para adaptarse al flujo de la vida cotidiana y puede ser considerada como socialmente ineptos. Los sonidos con los que más tenemos que luchar en la vida diaria y nuestro cerebro no termina de integrarlos correctamente son los agudos y los graves que son más difíciles de manejar.
Cuando alguien sufre hiperacusia, sería probable que él o ella no tardaría en desarrollar tinnitus. El tinnitus es una extraña sensación en el oído que se acopla con un zumbido o silbido. Fonofobia es también un trastorno que se asocia con esta condición. Esta se caracteriza por el miedo a la exposición a sonidos que pueden hacer daño a su audición. En estos casos, una persona con hiperacusia puede estar bajo mucho estrés. Esto sería evidente en cómo se lleva a cabo en el lugar de trabajo, en casa y en reuniones sociales. La falta de sueño también se atribuye al estrés por ello es necesario y recomendable hacer terapia cognitiva y conductual para poder controlarlo ya que las situaciones estresantes la empeoran.
La hiperacusia se dice que está causada por un mal funcionamiento en el sistema de sonido regulador del cerebro. También puede ser resultado de una lesión grave en la cabeza, sobre la fatiga o la epilepsia. Enfermedades como la parálisis de Bell y la enfermedad de Lyme también se relaciona con problemas de audición tal.  El autismo o síndrome de Asperger también pueden producir distintos tipos de hipersensibilidades además de la auditiva, pueden tener sensibilidad táctil, alteraciones en el olfato, en la alimentación debido a una sensibilidad gustativa, y en el sistema propioceptivo y vestibular. La fibromialgia también puede conllevar dificultades auditivas. El consumo de drogas sintéticas también podría tener algunos efectos negativos que pueden causar hiperacusia.
Un tratamiento popular para la hiperacusia es la desensibilización de sonido. En este procedimiento, el paciente está expuesto a ruido rosa (un término que se refiere a un ruido aleatorio con la misma cantidad de energía en una octava) en un volumen inferior al nivel de incomodidad de uno. También se puede usar el ruido blanco  Él estaría sujeto a dicho proceso durante unas dos horas todos los días. Los resultados no se logrará en un chasquido de los dedos, pero con el suficiente apoyo de familiares y amigos, uno debe estar en el camino de la recuperación completa en unos seis meses e incluso pueden ser años, depende de la persona, ya que aunque en la realidad sea el mismo trastorno no afecta por igual a todas las personas. Algunas personas durante las terapias cuando salen al entorno deben llevar cascos de ruido ambiental, ese es mi caso que los tuve que llevar, y poco a poco ir retirándolos para adaptarse al ruido ambiental ya que si no se reeduca el oído entonces puede llegar a que los oídos sean más sensibles y nos cueste mucho más adaptarnos a la vida diaria ya que el ruido no lo podemos evitar.